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Causas del envejecimiento en cuello y escote

Anatomía propia. Características propias

La piel del cuello y del escote es mucho más fina que la del rostro, las manos u otras zonas de nuestro cuerpo, y por tanto también más sensible al proceso de envejecimiento.

Al menor grosor que tiene la piel en el escote hay que añadirle la función de sostén que realiza con las glándulas mamarias, soportando un peso que en ocasiones debilita el tejido en gran medida.

La piel del cuello posee una menor concentración de glándulas sebáceas por lo que se deshidrata y se seca con mayor facilidad. También dispone de un menor tejido adiposo que hace que sea más fina y una menor densidad de fibras conjuntivas que la hacen más flácida.

Sobreexposición solar

La mayor parte de las arrugas que aparecen en cuello y escote son debidas a una exposición solar excesiva y al paso de los años.

Los rayos solares inducen al cuerpo a producir más melanina de la habitual para defenderse del daño que provoca sobre la piel, pudiendo aparecer hiperpigmentaciones cutáneas en estas áreas.

Un buen cuidado de la piel, a base de protectores solares y tratamientos de cabina y/o médico estéticos adecuados, ayuda a atenuar la aparición de manchas y arrugas en la piel a causa de la radiación ultravioleta.

El paso de los años

Con la edad el organismo pierde la capacidad natural de generar ciertas sustancias responsables de la tonicidad, textura y tono de la piel. Conforme envejecemos la actividad de los fibroplastos disminuye, produciendo cada vez menos cantidad de elastina y colágeno. 

Como consecuencia, la piel pierde firmeza haciéndola menos tersa y apareciendo sobre ella manchas y arrugas, que si no se tratan con premura se vuelven más profundas dificultando cada vez más su eliminación total. 

Alimentación poco equilibrada

La falta de hidratación y una alimentación pobre en ciertos nutrientes como frutas y verduras y/o rica en otros como edulcorantes, sal y harinas refinadas, influyen en la desvitalización y en la pérdida de tonicidad en cuello y escote.

El excesivo consumo de alcohol y tabaco también afecta al proceso de envejecimiento de una persona.

Ritmo de vida

El cansancio, la falta del sueño y el estrés aceleran el proceso de envejecimiento en todo el cuerpo y por tanto también en la zona del cuello y del escote.

Factores hereditarios y biológicos

El tipo de piel debido a la condición biológica y hereditaria a la que pertenecemos es un factor clave en el proceso de envejecimiento.

La genética y la raza de una persona influyen en la tipología cutánea de un individuo, y consecuentemente también en el envejecimiento que sufre con el paso de los años.

Causas hormonales

El pecho es una de las zonas que estéticamente más sufre del cuerpo de la mujer, sobre todo durante el embarazo y el periodo de lactancia. 

Las fluctuaciones de peso causan estrías y/o pérdida de firmeza temporales, aunque dependiendo de la calidad del tejido en algunos casos pueden no llegar a desaparecer totalmente.

Otros procesos hormonales como la menstruación o la menopausia también influyen en el desarrollo y evolución de ciertas lesiones en la piel del cuello y principalmente del escote.

Causas posturales

En el caso del cuello, las causas posturales que influyen en el desarrollo de ciertas lesiones estéticas son debidas a movimientos repetitivos por trabajo y estudios.

En el caso del escote hablamos de patologías cutáneas que se originan por dormir de lado.

Radicales libres

La acción de los radicales libres sobre ciertas células responsables del envejecimiento celular es uno de los factores que más influyen en la evolución de este proceso.

Los radicales libres son células inestables porque han perdido un electrón, debido a factores como la propia actividad física –la respiración, el ejercicio-, ciertos alimentos, el tabaco, la contaminación, ciertos medicamentos, entre otros.

Para garantizar su estabilidad buscan el electrón que les hace falta entre las células vecinas. Precisamente, los radicales libres contribuyen al proceso de envejecimiento cuando adquieren el electrón de las células del tejido colágeno de la piel. 

Consecuentemente, la calidad de la piel disminuye apareciendo sobre ella arrugas, manchas y otros signos de envejecimiento como falta de firmeza.

 

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