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Toxina Botulínica (Bótox)

La aplicación fundamental de la toxina botulínica en el campo de la medicina estética es el tratamiento de las arrugas estáticas y dinámicas que aparecen en el tercio superior del rostro.

La toxina botulínica se inyecta en el músculo para producir su relajación e inhibir su movimiento temporalmente, sin que ello afecte a la expresión natural del paciente. 

Puede combinarse con otros protocolos médico-estéticos faciales como la luz pulsada intensa, otros rellenos no permanentes como el ácido hialurónico, los cócteles de vitaminas, mejorando en mayor medida los resultados que por sí sola produce.

La toxina botulínica produce unos efectos muy naturales, siendo una alternativa muy eficaz en los casos en los que el paciente quiera un rejuvenecimiento de la mirada sin someterse a una intervención quirúrgica como un lifting.

Indicaciones médicas

La toxina botulínica previene la aparición de las arrugas dinámicas y suaviza las estáticas existentes.

Sus principales indicaciones médicas son:

• Tratamiento de las arrugas en el entrecejo y en la frente

• Mejora de las arrugas periorbitarias e infraorbitarias

• Elevación lateral de la ceja

• Arrugas en el dorso de la nariz

• Hiperhidrosis

Método de aplicación y cuidados posteriores

La toxina botulínica es un producto totalmente biocompatible con el organismo y no permanente, por lo que pasado un tiempo el producto se reabsorbe y el músculo recupera su estado natural.

El tratamiento consiste en la infiltración del producto en el músculo responsable del movimiento del nervio de la zona que se desea mejorar, con el fin de relajarlo y evitar las arrugas de la piel.

El tratamiento con toxina botulínica no requiere de anestesia y se realiza mediante una aguja fina a través de la que se inyecta el producto en distintos puntos del área a tratar.

El paciente puede incorporarse a su vida diaria con total normalidad, si bien deberá suspender cualquier actividad física de impacto como correr o saltar y protegerse bien del sol. Se evitará una manipulación brusca de la zona durante los días posteriores. Por lo demás, podrá continuar empleando los cuidados rutinarios y aplicar los cosméticos habituales.

Efectos secundarios y contraindicaciones

Tras la infiltración de toxina botulínica el paciente puede retomar su vida diaria inmediatamente, aunque se aconseja no realizar ejercicio físico ni acostarse sobre la zona durante las cuatro horas siguientes al tratamiento, para evitar que el producto se disperse de manera indeseada. En algún caso pueden aparecer pequeños hematomas o una leve hinchazón que desaparecerán de manera espontánea a los pocos días.

La toxina botulínica no debe suministrarse en pacientes que son alérgicos a la bacteria empleada o a la albúmina, ni en mujeres embarazadas o que se encuentren en periodo de lactancia. Tampoco se debe aplicar en casos de inflamación o infección en la zona a inyectar, ni en pacientes que estén sometidos a un tratamiento con antibióticos aminoglucósidos o que tengan insuficiencia renal o miastenia gravis (trastorno caracterizado por un agotamiento rápido de la contractilidad muscular voluntaria, con dificultad para moverse y parálisis).

Resultados

Se trata de una técnica indolora y sus efectos son inmediatos a partir de las 48 horas, prolongándose de entre cinco a seis meses dependiendo del metabolismo del paciente y de la dosis suministrada.

Los resultados son visibles transcurridos tres días y definitivos a partir de los quince. Lo habitual es que tras una primera sesión el paciente tenga que volver a tratarse con toxina botulínica a los pocos días, una vez la zona inyectada se haya recuperado totalmente y el resultado se observe ya como definitivo. En ese momento se efectúan unos pequeños retoques en las zonas que lo necesiten, bien porque se produjera insuficiencia de resultados bien por asimetría en la expresión facial.

La toxina botulínica tiene efecto recuerdo y tras varias infiltraciones el producto permanece más tiempo en la zona, por lo que el paciente puede espaciar las sesiones a más de seis meses.

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