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Tipología de lesiones benignas

Nevus

Nevus melanocíticos congénitos

Los nevus melanocíticos son lesiones benignas cutáneas, congénitas o adquiridas, que dan lugar a una hiperpigmentación de color pardo-negra sobre la piel.

Los nevus congénitos son aquellos que están presentes desde el nacimiento o que se manifiestan durante los tres primeros años de vida.  


Morfología clínica

Los nevus melanocíticos congénitos pueden ser de tamaño muy variable, ocupar un área muy pequeña (de menos de 1,5 cm) o ser de grandes dimensiones (superior a 20 cm). 

Su pigmentación oscura puede ser homogénea o mostrar varias tonalidades entre marrón y negro en una misma mancha. 

Otra característica común a la mayoría de nevus congénitos es la presencia de pelos en la superficie, que pueden aparecer en el momento del nacimiento o desarrollarse con posterioridad.


Evolución a melanoma

El riesgo de desarrollar un melanoma sobre un nevus pigmentario congénito suele asociarse a su tamaño, siendo mínimas las posibilidades en el caso de nevus pequeños y más frecuente en los de grandes dimensiones y en aquellos que se localizan sobre la columna vertebral.

En cualquier caso, el riesgo de malignización puede aparecer si se aprecian alteraciones en el tamaño, forma o coloración de la lesión, o bien si se producen fenómenos inflamatorios o sensación de prurito o hemorragia.


Procedimientos médicos recomendados

En general suele considerarse que los nevus congénitos medianos y gigantes deben ser extirpados en su totalidad.

Para ello se pueden emplear técnicas basadas en láserterapia; como la tecnología C02 que produce una ablación tisular con una lesión térmica mínima, promoviendo una cicatrización y regeneración de los tejidos en superficie mucho más rápida que mediante una interveción quirúrgica.

Nevus melanocíticos adquiridos

Los nevus melanocíticos son lesiones benignas cutáneas, congénitas o adquiridas, que dan lugar a una hiperpigmentación de color pardo-negra sobre la piel.

Los nevus melanocíticos adquiridos son aquellas lesiones pigmentarias derivadas de una proliferación de melanocitos y que no están presentes al nacer, sino que se desarrollan con el paso de los años.

Generalmente se manifiestan desde los 5 hasta los 35 años de edad y alguno de ellos incluso podría llegar a desaparecer en etapas avanzadas de la vida como la vejez.

Desde el punto de vista clínico se trata de lesiones asintomáticas, que tan sólo causan un problema estético a quien las padece.


Morfología clínica

La mayoría de los nevus melanocíticos adquiridos presentan un tamaño menor a los 5 mm de diámetro, si bien podrían llegar a medir hasta 1 cm. Su localización puede extenderse a cualquier parte del cuerpo y de las mucosas dermopapilares.

Un nevus adquirido sufre diferentes estadios de evolución; el nevus inicial denominado nevus funcional, el nevus compuesto en una segunda fase y el nevus intradérmico al final de su desarrollo. 

La duración del proceso evolutivo es variable, si bien los funcionales suelen padecerlos los niños, los adultos jóvenes suelen tener los compuestos, y a partir de la edad media de vida los nevus intradérmicos.

-Los nevus funcionales son lesiones de tono pardo-negro que apenas se elevan sobre la piel. En el nevus funcional se aprecia un incremento del número de melanocitos en la capa basal epidérmica.

-Los nevus compuestos son más elevados y adquieren un tono más claro. Se aprecian células névicas en la capa basal y en la dermis de manera aislada.

-Los nevus intradérmicos suelen ser muy poco o nada pigmentados, muy sobreelevados y algunos con apariencia papilomatosa. Se aprecian células névicas en la dermis.


Evolución a melanoma

El riesgo de aparición de un melanoma sobre un nevus adquirido es prácticamente inexistente, con la posible excepción del nevus melanocítico adquirido atípico o displásico.


Procedimientos médicos recomendados

Para su eliminación se pueden emplear técnicas basadas en láserterapia; como la tecnología C02 que produce una ablación tisular con una lesión térmica mínima, promoviendo una cicatrización y regeneración de los tejidos en superficie mucho más rápida que mediante una extirpación quirúrgica.

Nevus displásico o atípico

Los nevus displásicos o atípicos son lesiones benignas con características clínicas muy variables. Presentan formas y pigmentaciones irregulares, pudiendo evolucionar con el paso de los años convirtiéndose en melanomas.

Es conveniente realizar un seguimiento puntual de este tipo de pacientes para descartar la posibilidad de que se trate de una lesión maligna; valorar modificaciones como cambios de color y tamaño o la aparición de lesiones nuevas.

En los nevus atípicos aislados es recomendable su extirpación y su estudio histopatológico.


Morfología clínica

Este tipo de lesiones benignas tienen un diámetro superior a 6mm y son irregulares en cuanto a su forma y en la pigmentación. 

Pueden ser múltiples o aislados, y normalmente  se transmiten hereditariamente. En ocasiones pueden tener eritema y suelen localizarse en el tronco.

Suelen sufrir modificaciones con el paso de los años y podrían llegar a convertirse en melanomas malignos, por lo que es conveniente vigilar su morfología puntualmente y extirparlos si el especialista lo ve necesario.


Evolución a melanoma

Es aconsejable valorar a los pacientes que tengan nevus atípicos, dada su versatilidad e irregularidad en cuanto a su morfología clínica.

Al tratarse de máculas con bordes irregulares y/o de tamaño grande en ocasiones hacen sospechar la presencia de un melanoma, especialmente si existen antecedentes familiares de melanoma maligno.

Por ello, es recomendable realizar un seguimiento periódico de las lesiones y realizar un estudio histopatológico que permita confirmar o descartar el origen maligno de las mismas, para lo que es necesario su extirpación.

Así, si se presentan escasas lesiones médicas se recomienda su extracción y posterior estudio; y si son múltiples, lo mejor es realizar un seguimiento periódico con dermatoscopia.


Protocolos médicos recomendados

Para su eliminación se pueden emplear técnicas basadas en láserterapia; como la tecnología C02 que produce una ablación tisular con una lesión térmica mínima, promoviendo una cicatrización y regeneración de los tejidos en superficie mucho más rápida que mediante una extirpación quirúrgica.

Nevus azul

El nevus azul es una lesión benigna redondeada cuya principal característica es su coloración azulada verdosa. Puede aparecer a cualquier edad pero lo habitual es que se manifieste durante los primeros años de vida.


Morfología clínica

El nevus azul es una tumoración redondeada, algo elevada y que presenta una pigmentación azul verdosa.

Su tamaño suele ser de 1 cm de diámetro, y suelen localizarse en la cara y en el dorso de las manos y los pies. También pueden aparecer en las muñecas y en los glúteos.


Evolución a melanoma

Se han descrito muy pocos casos de malignización del nevus azul, pero de manera excepcional podría desarrollarse un melanoma en el nevus azul celular que es de mayor tamaño (+ de 1 cm).

Es aconsejable realizar un control periódico de la lesión para descartar cualquier transformación maligna.


Procedimientos médicos recomendados

El nevus azul no conlleva riesgo para la salud, pero en ocasiones sí causa un trastorno estético a quien lo padece. 

Para su eliminación se pueden emplear técnicas basadas en láserterapia; como la tecnología C02 que produce una ablación tisular con una lesión térmica mínima, promoviendo una cicatrización y regeneración de los tejidos en superficie mucho más rápida que mediante una extirpación quirúrgica.

Xantelasmas

Un xantelasma es una lesión benigna que se muestra en forma de placa abultada de color amarillo, y que se localiza generalmente en la zona de los párpados. 

Este tipo de patología dermatológica se produce en personas adultas, y su aparición suele estar relacionada con ciertas alteraciones metabólicas asociadas a altos valores de lípidos en sangre, aunque también puede ocurrir sin ninguna afección existente.


Morfología y localización

Los xantelasmas se muestran como depósitos grasos abultados de color amarillo que aparecen en los párpados tanto superior como inferior, frecuentemente en la zona del lagrimal.

Por lo general suelen aparecer en ambos ojos (lesión bilateral) y no de forma aislada, sino en grupos de lesiones con tamaños muy variables. Así, pueden afectar desde uno a los cuatro párpados y en ocasiones también extenderse por toda la región periocular, aunque muestran cierto predominio por los párpados superiores.

En ocasiones pueden confundirse con quistes sebáceos, si bien estos son simétricos con forma redonda y los xantelasmas presentan formas variadas e irregulares. Cuando aparecen sobre otras áreas como codos, rodillas, glúteos, manos, pies, articulaciones y tendones adquieren el nombre de xantomas.


Origen

Los xantelasmas pueden asociarse a una alteración metabólica derivada de la presencia de altos niveles de lípidos en sangre, o bien podrían aparecer sin causa aparente y no estar relacionados con ciertas anomalías lipoproteicas. 

En cualquier caso la causa metabólica debe ser estudiada por el profesional, por si además de la extirpación para mejorar la apariencia física se debe proceder a una revisión de ciertos parámetros clínicos relacionados con una posible descompensación de los niveles de lípidos.

Si existe un estado anormal de lípidos en sangre es frecuente que el paciente pueda estar sufriendo alguna enfermedad como diabetes, ciertas hiperlipidemias o trastornos hereditarios como hipercolesterolemia.

Su aparición es lenta y progresiva, y afecta a personas en edad adulta. Los xantelasmas no causan dolor, y en principio no revisten de mayor gravedad más allá de causar un problema estético a quien las padece.


Procedimientos médicos recomendados

Existen múltiples formas de tratamiento. Su eliminación podría efectuarse mediante cirugía convencional o empleando otros protocolos médicos basados en láserterapia, de forma más rápida y sencilla. La tecnología C02 que produce una ablación tisular con una lesión térmica mínima, promoviendo una cicatrización y regeneración de los tejidos en superficie mucho más rápida que mediante una extirpación quirúrgica.

Un xantelasma también podría eliminarse aplicando un peeling químico específico sobre la zona.

Queratosis Seborreica

La queratosis seborreica es una lesión benigna causada por una proliferación de queranocitos, células epidérmicas encargadas de producir la proteína queratina que protege la piel de ciertos agentes externos dañinos.

Este tipo de lesiones dermatológicas aparecen en edad adulta, especialmente durante la vejez. 

La queratosis seborreica es la lesión benigna que más se asimila en cuanto a apariencia a un tumor canceroso –melanoma–.  A pesar de que no puede evolucionar a maligno, lo cierto es que este tipo de lesión debe vigilarse a menudo ya que podrían aparecer melanomas  alrededor, y pasar desapercibidos en forma de una extensión de la queratosis seborreica.


Morfología y localización

La queratosis seborreica suele localizarse en el rostro, cuero cabelludo (en pacientes con alopecia) escote, hombros y otras zonas del cuerpo como la espalda.

Aunque en apariencia puede asimilarse a un tumor canceroso, la queratosis seborreica es una lesión benigna que no produce dolor pero que sí puede llegar a irritarse y producir picazón. Se trata de lesiones amarillas y/o de color pardo o negro, de forma redondeada u ovalada, con relieve y una textura áspera y cerosa.

Rara vez aparece como una manifestación aislada, siendo común la presencia de una masa múltiple de queratosis seborreica, que en algunos casos llegan a adherirse unas a otras.


Origen

Su origen se desconoce y por lo general suele aparecer a partir de los 40 años. Las personas con antecedentes familiares de queratosis seborreica tienen más probabilidades de padecer esta lesión cutánea, por lo que la herencia genética podría considerarse como una de las causas más probables de su desarrollo.


Procedimientos médicos recomendados

Para su eliminación se pueden emplear técnicas basadas en láserterapia; como la tecnología C02 que produce una ablación tisular con una lesión térmica mínima, promoviendo una cicatrización y regeneración de los tejidos en superficie mucho más rápida que mediante otros procedimientos.

Ante la presencia de múltiples lesiones de queratosis seborreica se aconseja una exploración puntual mediante dermatoscopia y control fotográfico, para descartar una posible lesión maligna que pasa desapercibida como una extensión de la queratosis.

Verrugas

Las verrugas son unas lesiones benignas muy comunes que se presentan en forma de pequeños crecimientos de piel, ásperas al tacto y de coloración rosada, indoloras pero que pueden contagiarse de una persona a otra.

A menudo causan un problema estético a quien las padece, siendo habitual su eliminación por procedimiento láser.


Tipología de verrugas

• Las verrugas comunes: son lesiones planas que habitualmente se localizan en el rostro, aunque pueden manifestarse también en otras partes del cuerpo. Son mucho más pequeñas y son comunes en los niños.

• Las verrugas plantares: son aquellas que se localizan en las plantas de los pies y que a menudo causan molestia a quien las padece. Son muy habituales en personas que no transpiran bien y que realizan ejercicio. 

• Las verrugas genitales: son aquellas que se localizan en los genitales, vagina, zona del pubis, muslos y zona anal. Son muy contagiosas y pueden asociarse a un cáncer de cuello uterino, por lo que es esencial un correcto diagnóstico y un control puntual de la zona.

• Las verrugas subungueales y periungueales: son aquellas que aparecen debajo o alrededor de las uñas de las manos y/o de los pies.


Origen

Las verrugas son causadas por el virus del papiloma humano (VPH), son contagiosas, y pueden extenderse a otras partes del cuerpo y transmitirse a otras personas. Pueden manifestarse en el momento del contagio o aparecer varios meses o años después.


Procedimientos médicos recomendados

Para su eliminación en Clínica Yolanda Albelda empleamos la tecnología C02. Esta aparatología láser produce una ablación tisular con una lesión térmica mínima, promoviendo una cicatrización y regeneración de los tejidos en superficie mucho más rápida que por otros procedimientos como la extirpación con bisturí o mediante quemado o aplicando nitrógeno líquido.

Las verrugas pueden contagiarse a otras personas y extenderse a otras partes del cuerpo. Además es posible que puedan reaparecer tras haber realizado el tratamiento para su eliminación.

En algunos casos realiza una biopsia de piel para descartar que se trate de otro tipo de lesión cancerígena.

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