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Surco Nasoyugal o Surco de la Lágrima

Los surcos nasoyugales son los pliegues que se forman en el tercio medio del rostro que van desde la región infraorbicular (párpado inferior) hasta la región malar anterior, y que se disponen de manera más o menos simétrica a ambos lados de la cara. Dan al rostro un aspecto de tristeza y por ello se definen como “surcos de la lágrima”.

El principal motivo de su aparición es el propio proceso de envejecimiento, responsable a su vez de la flacidez cutánea debida a la pérdida de colágeno y elastina (festón malar), de la disminución del tono de los paquetes musculares a nivel orbicular y zigomático, y de la pérdida y descolgamiento de los compartimentos grasos superficiales y profundos que migran desde el tercio medio de la cara hacia el tercio inferior. Al final lo que observamos es una especie de pequeño triángulo invertido que se origina en el párpado inferior y cuyo vértice se va extendiendo hacia el compartimento graso medio malar a modo de surco. Cuando estudiamos al paciente de perfil son fáciles de identificar, ya que observamos una especie de hundimiento (concavidad) y una falta de continuidad en el pómulo, entre la región malar anterior y la región zigomática media y posterior.

Aunque existen otros factores responsables de su aparición temprana, como son la genética y la estructura anatómica del paciente, la pérdida brusca de peso, el ejercicio intenso, una dieta desequilibrada, la sobreexposición solar, etc., es verdad que se acentúan con el paso del tiempo, siendo mucho más evidentes a partir de los 35 años, aportando al rostro del paciente un aspecto triste, cansado y por lo tanto envejecido.

Cómo prevenirlos

  • Evitar la exposición solar. Usar protector solar SPF 50+ todo el año.
  • Alimentación equilibrada: comer más fruta y verdura.
  • Hidratación adecuada con ingesta suficiente de agua e infusiones.
  • Evitar cambios bruscos de peso.
  • Evitar realizar ejercicio aeróbico muy intenso y de impacto.
  • Cosmética adecuada que aporte la suficiente hidratación, nutrición y reparación. Aplicarla siempre con movimientos ascendentes, y desde la parte anterior del rostro hacia la parte posterior.

Tratamientos

  • Ácido Hialurónico: Se considera el tratamiento de elección para mejorar los surcos nasoyugales o “surcos de la lágrima”, sobre todo cuando son visibles en reposo, consiguiendo un aspecto más descansado y natural. Es importante realizar un correcto diagnóstico para determinar el tipo de ácido hialurónico más indicado para esta zona, corrigiendo de manera natural la pérdida de grasa que se haya podido producir a nivel del compartimento graso malar, evitando sobrecorrecciones. Podemos combinar ácidos hialurónicos de diferente densidad en función del plano de inyección, de la técnica utilizada y del resultado final buscado.
  • Hidroxiapatita Ca++: Gracias a sus propiedades como inductor de colágeno resulta un producto ideal para tratar la flacidez del tercio medio del rostro a nivel de la región media y posterior del arco zigomático, responsable en muchos casos de la aparición del “surco de la lágrima”. Nos permite tratar en origen uno de los motivos responsables de su formación, y además, se puede hacer un tratamiento combinado con Ácido Hialurónico cuando éste sea necesario para recuperar los volúmenes perdidos.
  • Hilos tensores de PDO (Polidioxanona): Gracias a la estimulación que la Polidioxanona produce sobre la síntesis de colágeno y de fibras de elastina en las capas más superficiales de la piel, así como al efecto de tracción que producen por la fibrosis que se origina a lo largo de todo su trayecto, pueden utilizarse combinados con otras técnicas para tratar la flacidez del tercio medio a nivel del arco zigomático. Al reposicionar los tejidos descolgados, lograremos mejorar el hundimiento del surco de la lágrima, aunque en la mayoría de los casos será necesario combinarlos con ácido hialurónico para reponer los volúmenes perdidos a nivel del compartimento graso medio malar.
  • Láser Q- Switched Nd- Yag Elektra Clear & Lift: Es un láser fraccional no ablativo que genera una onda fotomecánica a 1064 nm la cual produce un efecto mecánico que a su vez ocasiona una lesión dérmica controlada en las diferentes capas de la piel, estimulando la formación de nuevo colágeno y la reorganización de las fibras de elastina, sin lesionar la epidermis. Gracias a este efecto se logra redensificar y mejorar la calidad de la piel, así como tratar la flacidez del tercio medio y por lo tanto el hundimiento de los surcos nasoyugales.
  • Radiofrecuencia Inducida Accent Prime: Es una radiofrecuencia que emite unas ondas electromagnéticas de alta frecuencia (40,68 MHz), las cuales producen un calentamiento homogéneo y volumétrico de la superficie cutánea a nivel del tercio medio, estimulando los fibroblastos, lo cual provoca a su vez la síntesis de nuevo colágeno, el reordenamiento de las fibras de elastina, y la compactación del ya existente, mejorando así el hundimiento de los surcos nasoyugales.
  • Radiofrecuencia Médica Monopolar Indiba: Es un sistema que genera un campo electromagnético a una frecuencia específica de 448 KHz, produciendo un aumento de la temperatura interna de los tejidos lo cual afecta al interior de las células, movilizando los iones a través de su membrana. Esta activación celular provoca un aumento de la oxigenación de los tejidos, del flujo sanguíneo, y la síntesis de colágeno y elastina. Estos procesos van a mejorar la calidad de la piel y la flacidez del tercio medio, mejorando por tanto el hundimiento de los surcos nasoyugales.

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