Mujer con piel sana y luminosa en un ambiente cálido — tratamiento de manchas en Clínica Yolanda Albelda, Santiago

El exceso de sol del verano no se ve en agosto: se ve en septiembre. Mientras estamos bronceados todo parece en orden, pero cuando el moreno desaparece es cuando afloran las manchas en la piel que antes no se notaban, sobre todo en rostro, cuello, escote y manos.

Respuesta rápida: las manchas en la piel (hiperpigmentación) aparecen principalmente por la exposición solar, aunque también influyen los cambios hormonales, la predisposición genética y la inflamación previa. Las más frecuentes son los léntigos solares, el melasma y la hiperpigmentación postinflamatoria, y cada una se trata de forma distinta: láser Q-Switch y luz pulsada para los léntigos; despigmentantes y peelings para el melasma; y tratamiento de la inflamación para las postinflamatorias. La prevención —fotoprotección y protección física— es siempre la mejor aliada.

Lo hablamos con Yolanda Albelda, directora técnica de la Clínica de Medicina Estética Yolanda Albelda (Santiago de Compostela), en su entrevista en Onda Cero. En esta guía te explicamos por qué aparecen las manchas tras el verano, qué tipos hay, cómo las tratamos y cómo prevenirlas.

1. ¿Por qué aparecen manchas en la piel después del verano?

La piel es uno de los órganos que más sufre la exposición solar prolongada. En verano, la intensidad de la radiación y el mayor número de horas de sol estimulan en exceso los melanocitos, las células encargadas de producir melanina, el pigmento que nos da color y que, a la vez, nos protege de las radiaciones.

La clave

Los melanocitos producen un exceso de pigmento

Cuando reciben mucho sol, los melanocitos fabrican más melanina para defendernos. Si esa producción se concentra o se descontrola en determinadas zonas, aparece una hiperpigmentación visible en forma de mancha.

Por qué ahora

Se ven más cuando se va el bronceado

Mientras estamos morenos, el tono general de la piel «disimula» las manchas. A medida que el bronceado desaparece, el contraste se hace evidente: por eso en septiembre y octubre es cuando más consultas por manchas en la cara recibimos. Y aunque usemos fotoprotección (imprescindible), no siempre basta frente a tantas horas de sol.

2. No todo es el sol: los otros factores que influyen

El sol suele ser el principal detonante, pero la aparición de manchas casi siempre combina varias causas:

  • Factores hormonales: embarazo, anticonceptivos o desequilibrios hormonales favorecen manchas como el melasma.
  • Predisposición genética: si en tu familia hay tendencia a las manchas, es más probable que también aparezcan en ti.
  • Inflamación previa: un grano, una herida o una quemadura mal protegida del sol pueden dejar una mancha.
  • Edad y fotoenvejecimiento: con los años la piel se afina y acumula el daño solar.

La radiación ultravioleta no siempre es la causa única, pero sí la más habitual, independientemente del tipo de mancha. Y ojo: en pieles con mucha predisposición, las manchas del verano anterior que no se trataron tienden a ir a más por mucho protector que se utilice.

3. Los tipos de manchas más frecuentes

No todas las manchas son iguales ni se tratan igual. Estas son las tres que vemos con más frecuencia en consulta:

Tipo de mancha Causa principal Aspecto Enfoque de tratamiento
Léntigos solares / seniles Sol + edad + genética Puntuales, bien definidas, marrones Láser Q-Switch · luz pulsada (IPL)
Melasma Hormonal + sol Amplio, difuso, simétrico («mapamundi») Despigmentantes · peelings · Q-Switch
Hiperpigmentación postinflamatoria Inflamación + sol Sobre una lesión previa (acné, quemadura…) Tratar la inflamación · láser vascular

Léntigos solares o seniles

Son manchas puntuales y bien delimitadas —«como goterones»—, muy típicas en cara, escote y manos. Se asocian al envejecimiento de la piel, que se vuelve más fina y menos resistente, siempre con el sol y la predisposición genética de fondo.

Melasma

Es una mancha más amplia e irregular que se extiende por la piel «como un mapamundi», de bordes difusos y muy frecuente en mujeres. Se relaciona con cambios hormonales (embarazo, anticonceptivos) y, de nuevo, con el sol como detonante. Es la más compleja: en muchos casos es crónica, así que el objetivo es controlarla y mantenerla a raya a medio y largo plazo.

Hiperpigmentación postinflamatoria

Aparece tras una inflamación que no se protegió del sol: un grano de acné que se manipula, una cicatriz o una pequeña quemadura (por ejemplo, con la plancha del pelo). Donde hubo inflamación, si le da el sol, puede quedar una mancha.

¿Quieres saber qué tipo de mancha tienes y cómo tratarla?

Tras una valoración personalizada te decimos qué tipo de mancha tienes, con qué tratamiento se aborda mejor y cuántas sesiones necesitas según tu piel y tus objetivos.

4. Cómo tratamos cada tipo de mancha

El primer paso siempre es un diagnóstico diferencial: saber qué tipo (o tipos) de mancha tenemos, porque es habitual encontrar varios en una misma piel. A partir de ahí decidimos el orden y el tratamiento de manchas más adecuado:

  • Léntigos solares: responden muy bien al láser Q-Switch y a la luz pulsada (IPL). En dos o tres sesiones solemos conseguir que desaparezcan. Lo contamos en detalle en nuestro artículo sobre el láser Q-Switch Electra.
  • Melasma: no responde bien a la luz pulsada clásica. Aquí funcionan mejor los despigmentantes, los peelings y el láser Q-Switch, con un cuidado constante en el tiempo. Más que eliminarlo, buscamos controlarlo.
  • Hiperpigmentación postinflamatoria: muchas veces, tratando y bajando la inflamación de base —por ejemplo con láser vascular— obtenemos muy buenos resultados.

Todo ello forma parte de los tratamientos de medicina estética para recuperar la piel tras el verano, que combinamos según cada caso.

¿Cuántas sesiones necesito?

Depende del tipo de mancha, de su profundidad y de tu tipo de piel. Los léntigos suelen resolverse en pocas sesiones; el melasma requiere un plan más constante y de mantenimiento. En la primera valoración te damos una estimación realista de sesiones y resultados.

El cuidado en casa también cuenta

Una buena rutina, con activos adecuados a tu edad, ayuda a mantener los resultados y a prevenir nuevas manchas. Sobre esto hablamos en nuestro artículo de retinol y retinal.

5. Prevención: la mejor estrategia frente a las manchas

En todos los casos, la protección es fundamental, y no solo el fotoprotector. Lo que llamamos protección física marca la diferencia:

  • Usa fotoprotector de amplio espectro a diario y reaplícalo durante la exposición.
  • Busca la sombra y evita las horas centrales del día.
  • Apóyate en sombrilla, pamela y gafas: barreras físicas que suman a la crema.
  • Si ya tienes manchas, trátalas antes del verano para que no vayan a más en lugar de volver a exponerlas.

6. Cómo preparar tu piel tras el verano

Si al terminar el verano notas manchas nuevas o más intensas, es buen momento para preparar la piel, que además suele quedar más apagada, deshidratada y con el poro dilatado. Nuestro protocolo habitual:

  1. Limpieza e hidratación previas para valorar el estado real de la piel.
  2. Diagnóstico con cámaras especializadas, que nos permite ver si hay componente vascular, qué tipo de mancha es y si conviene apoyar con tratamiento en casa además del de cabina.
  3. Plan a medida: qué tratamientos, cuántas sesiones aproximadamente y qué resultado podemos estimar.

Preguntas frecuentes sobre las manchas en la piel

¿Se pueden eliminar del todo las manchas de la piel?

Depende del tipo. Los léntigos solares suelen eliminarse muy bien en pocas sesiones; el melasma, en cambio, es a menudo crónico y el objetivo es controlarlo y mantenerlo a raya. Por eso es tan importante el diagnóstico previo.

¿Cuántas sesiones necesito para quitar las manchas?

Varía según el tipo de mancha y tu piel. Los léntigos pueden resolverse en dos o tres sesiones; el melasma requiere un plan más constante y de mantenimiento. En la valoración te damos una estimación realista.

¿El tratamiento de las manchas duele?

Los tratamientos como el láser Q-Switch o la luz pulsada son muy tolerables; se nota una sensación de calor o un ligero chasquido. Te explicamos todo el proceso antes de empezar.

¿Puedo tratarme las manchas en verano o con sol?

Algunos tratamientos requieren evitar la exposición solar, por lo que el otoño y el invierno suelen ser la mejor época. Lo valoramos según tu caso y el tipo de mancha, y la fotoprotección diaria siempre es imprescindible.

¿Volverán a salir las manchas después del tratamiento?

Si no se mantiene la fotoprotección, pueden reaparecer, sobre todo en pieles con predisposición. El mantenimiento y una buena rutina en casa son clave para que los resultados duren.

¿Qué diferencia hay entre un léntigo solar y el melasma?

El léntigo es una mancha puntual y definida, ligada al sol y la edad; el melasma es más amplio, difuso y con un componente hormonal importante. Se tratan de forma distinta.

¿A qué se deben las manchas si apenas tomo el sol?

Aunque el sol es el detonante más frecuente, las manchas también pueden deberse a cambios hormonales, predisposición genética o a una inflamación previa (acné, cicatrices). Por eso conviene un diagnóstico para identificar el origen.


¿Eliminamos tus manchas y recuperamos la luz de tu piel?

Cada piel y cada mancha son diferentes, así que el primer paso es siempre una valoración profesional en la Clínica de Medicina Estética Yolanda Albelda, donde estudiamos tu caso y definimos el tratamiento más adecuado y cuántas sesiones necesitas.

Rúa da Senra · Santiago de Compostela

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