
Unidad de Nutrición
Ritmonutrición: qué, cuándo y cómo comer
Limpieza profunda y nutrición celular activa
Nuestros programas
No existe una dieta que funcione para todo el mundo. Existe la tuya. Estos son los programas que trabajamos en consulta, siempre adaptados a tu punto de partida, tu ritmo de vida y tu objetivo.
Las dietas muy restrictivas casi siempre acaban igual: se abandonan y se recupera el peso perdido, a veces con intereses. Por eso nuestro programa de pérdida de peso no se apoya en la restricción, sino en la educación nutricional. El objetivo no es que aguantes seis semanas, es que encuentres un estilo de alimentación que puedas sostener y que te mantenga en un peso saludable sin esfuerzo permanente.
Puedes entrenar muy bien y seguir sin ver progreso si la alimentación no acompaña. Valoramos tus necesidades reales según el deporte que practicas, la carga de entrenamiento y el objetivo que persigues: mejorar el rendimiento, cambiar la composición corporal o acelerar la recuperación. Cuando tiene sentido, incorporamos suplementación deportiva, siempre eligiendo la opción adecuada para tu caso y no la de moda.
Este es el programa base y el que sostiene a todos los demás. Sea cual sea tu objetivo, te enseñamos a decidir por ti: hacer buenas elecciones en el supermercado y fuera de casa, entender el etiquetado nutricional y planificar tus comidas sin que te ocupe la vida. La meta es que llegue un día en que no nos necesites.
Convivir con síntomas digestivos desgasta mucho más de lo que parece. En consulta trabajamos tanto los síntomas sin diagnóstico claro como las patologías ya diagnosticadas: SIBO, gastritis, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, entre otras. Y no solo digestivas: la alimentación también influye en el manejo de la diabetes, el síndrome de ovario poliquístico, el hipotiroidismo o la celiaquía. Diseñamos la estrategia según tu diagnóstico y tu tolerancia, en coordinación con tu médico.
Tanto si quieres dar el salto completo como si solo buscas reducir el consumo de productos de origen animal, el reto es el mismo: hacerlo bien. Te acompañamos para que la transición sea segura, sencilla y sostenible, cubriendo los nutrientes que requieren más atención en una alimentación vegetal y adaptándola a tus gustos y a tu día a día.
La Dieta Protéifine o DAP es el protocolo desarrollado por el laboratorio Ysonut para los casos en los que se necesita una pérdida de peso más contundente. Se estructura en 6 fases: la primera es la más estricta y la sexta es de reeducación alimentaria. En las fases iniciales el organismo entra en cetosis, lo que favorece la combustión de la grasa acumulada mientras se preserva la musculatura. La fase final es la clave: es la que evita el efecto rebote. Es un protocolo pautado y supervisado en consulta, nunca por libre.
El estilo de vida moderno, el estrés y la alimentación industrial dejan un poso: desechos metabólicos, toxinas y metales pesados que interfieren en el funcionamiento celular. En una primera fase establecemos un plan alimentario personalizado que apoya el trabajo natural de los emuntorios (hígado, riñones e intestino) y restaura el equilibrio intestinal. Solo después pasamos a la fase de nutrición celular activa, aportando los micronutrientes seleccionados que tu caso necesita.
Los micronutrientes se necesitan en cantidades pequeñas, pero sin ellos el organismo no puede asimilar ni utilizar bien las proteínas, las grasas y los hidratos. En teoría una dieta variada bastaría; en la práctica, la calidad de los alimentos, el tabaco, el alcohol, el estrés, la forma de cocinar o un intestino que no absorbe bien dejan carencias frecuentes. Hay etapas en las que el aporte extra tiene especial sentido: embarazo, lactancia, menopausia, recuperación tras una convalecencia, entrenamientos intensos, épocas de mucha carga mental o como complemento a tratamientos médico-estéticos faciales y corporales. Tanto el defecto como el exceso pasan factura, por eso la pauta y el seguimiento los lleva un médico especializado en micronutrición.