Mecanismo en el cuero cabelludo
En la carboxiterapia capilar introducimos CO2 en el cuero cabelludo mediante micro-inyecciones, con un abordaje médico no quirúrgico. El gas se distribuye en los tejidos próximos y activa una acción vasodilatadora a nivel de la microcirculación.
Al aumentar el flujo sanguíneo cerca del folículo piloso, favorecemos una mejor oxigenación y un mayor aporte de nutrientes a la raíz del cabello. Esto se traduce, en términos generales, en una mejor salud del terreno capilar y en un entorno más favorable para el cabello.
Quién suele beneficiarse
Este tratamiento destaca especialmente cuando la caída está empezando o cuando se trata de una pérdida difusa. En esas situaciones, trabajamos el entorno del folículo para acompañar el proceso de recuperación del cabello.
También lo recomendamos en casos como alopecia androgenética en fases iniciales y en efluvio telógeno (asociado a estrés, cambios estacionales o posparto). Si notas debilitamiento, pérdida de densidad o un cabello fino, frágil y con poca vitalidad, puede ser una opción a considerar.
Asimismo, puede formar parte de un plan antes y después de un trasplante capilar y cuando hay una microcirculación capilar menos eficiente. En muchos pacientes, se utiliza como complemento junto con mesoterapia, PRP o minoxidil, según el objetivo del plan integral.
- Alopecia androgenética en fases iniciales
- Efluvio telógeno (caída difusa)
- Pérdida de densidad y cabello fino o frágil
- Preparación y recuperación en trasplante capilar
- Complemento cuando se busca potenciar otros tratamientos
Así se realiza con Carbtek
La sesión es sencilla y se lleva a cabo con el equipo Carbtek, sin necesidad de cirugía. Administramos el CO2 a nivel subcutáneo en la zona que hay que tratar, siguiendo un criterio médico y ajustado a tu evolución.
La duración suele estar entre 15 y 30 minutos, dependiendo de la extensión del área a trabajar. El objetivo es que el tratamiento se vaya aplicando de forma progresiva, en función de cómo respondes.
Plazos y evolución
La respuesta suele ser acumulativa: es frecuente apreciar una reducción de la caída a partir de la 5.ª sesión. Con el paso del tiempo, la mejora en densidad y en la calidad del cabello se consolida en aproximadamente 8-10 semanas.
Para alcanzar los objetivos marcados, habitualmente pautamos entre 6 y 12 sesiones. La respuesta final depende del motivo de la caída y de cada paciente, por lo que valoramos el caso para ajustar el ritmo.