Alivia el bruxismo en Santiago: tratamiento con férulas, medicación y neuromoduladores para mejorar tu sueño y reducir el dolor facial.
Valoración personalizada para definir tu tratamiento y el número de sesiones.
Rúa da Senra 7-9 · Santiago
L–J 10:00–20:30 · V 10:00–19:00
Lo que debes saber sobre bruxismo
Tipos y cuidados
¿Quieres saber qué tratamiento encaja contigo?
Tras una valoración personalizada te decimos qué tratamiento necesitas, cuántas sesiones y qué resultados puedes esperar.
Tratamientos para bruxismo
Más información sobre bruxismo
Preguntas frecuentes sobre bruxismo
¿Qué es el bruxismo y cómo se manifiesta?
El bruxismo es la acción involuntaria de apretar los dientes con intensidad, a veces durante el sueño y otras durante el día. Suele manifestarse con el típico “rechinar” de dientes y puede asociarse a dolor de cabeza, de oído y de mandíbula.
¿Por qué aparece el bruxismo y a quién afecta?
Aproximadamente afecta a un 30% de la población y puede tener un impacto importante en la calidad del sueño. En muchos casos se descubre en revisiones dentales rutinarias o por síntomas secundarios como dolor que irradia hacia sienes y cuello.
¿Qué tratamientos hacemos para el bruxismo?
Podemos combinar férula de descarga, tratamiento farmacológico bajo supervisión médica y neuromoduladores a nivel de los músculos implicados. En la valoración personalizada elegimos la estrategia más adecuada para tu caso.
¿Cuánto dura el tratamiento del bruxismo?
El tratamiento puede durar varios meses en función de la gravedad y de la respuesta de cada paciente. La necesidad de uso nocturno constante de la férula se mantiene mientras persistan los síntomas.
¿Qué molestias y recuperación puedo esperar?
Las medidas del tratamiento están orientadas a aliviar el dolor tensional y a proteger frente al desgaste dental. La pauta concreta de seguimiento y adaptación se determina en las revisiones regulares según tu evolución.
¿Qué cuidados ayudan a prevenir o reducir el bruxismo?
Recomendamos el uso de férulas para proteger los dientes y seguir un plan para controlar la musculatura y el dolor. También ayuda incorporar técnicas de relajación para reducir el estrés y evitar hábitos perjudiciales como morder objetos o apretar la mandíbula.