En Clínica Yolanda Albelda tratamos ojeras en Santiago, mejorando hidratación y elasticidad para un contorno ocular rejuvenecido y sin manchas.
Valoración personalizada para definir tu tratamiento y el número de sesiones.
Rúa da Senra 7-9 · Santiago
L–J 10:00–20:30 · V 10:00–19:00
Lo que debes saber sobre ojeras
Tipos y cuidados
¿Quieres saber qué tratamiento encaja contigo?
Tras una valoración personalizada te decimos qué tratamiento necesitas, cuántas sesiones y qué resultados puedes esperar.
Más información sobre ojeras
Preguntas frecuentes sobre ojeras
¿Qué son las ojeras y por qué aparecen?
Las ojeras son la zona entre el párpado inferior y el pómulo que puede mostrar hundimiento y/o cambio de color. Suelen relacionarse con el envejecimiento, la genética y factores como el sol sin protección, el estrés, hábitos dietéticos y algunos cambios de peso.
¿Para quién están indicados los tratamientos de ojeras?
Están indicados para personas con ojeras pigmentadas, vasculares u ojeras hundidas, cuyo aspecto puede variar con el tiempo. En la valoración personalizamos el enfoque según el origen predominante y la apariencia.
¿Qué tratamientos hacemos para mejorar las ojeras?
Trabajamos con opciones como Carboxiterapia Carbtek, EMFACE, luz IPL Luz pulsada intensa, láser Q-Switched Nd:YAG 1064 y 532 nm, peeling químico y técnicas de radiofrecuencia como RDF fraccionado Exion y RDF monopolar (Exion o Accent Prime), además de Indiba Deep Care y HIFU Linea. Elegimos la opción más adecuada tras la valoración.
¿Cuánto dura la sesión y cuándo se notan cambios?
La duración aproximada de la sesión es de 1 hora. Los tiempos y la respuesta se concretan en la valoración personalizada según tu tipo de ojera y tu caso.
¿Qué molestias o recuperación tienen los tratamientos de ojeras?
Tras el tratamiento, la recuperación suele ser de 24 a 48 horas. Puede haber pequeñas rojeces o inflamación que desaparecen rápidamente.
¿Qué cuidados ayudan a prevenir ojeras?
Recomendamos evitar la exposición solar directa, usar protector solar e hidratar la zona de forma constante. También ayuda cuidar hábitos como la dieta (por ejemplo, reducir el exceso de sal), la hidratación y evitar tabaco o alcohol, además de gestionar el estrés.