Reduce el surco nasoyugal y rejuvenece tu rostro en Santiago de Compostela con los tratamientos personalizados de Yolanda Albelda.
Valoración personalizada para definir tu tratamiento y el número de sesiones.
Rúa da Senra 7-9 · Santiago
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Lo que debes saber sobre surco nasoyugal
Tipos y cuidados
¿Quieres saber qué tratamiento encaja contigo?
Tras una valoración personalizada te decimos qué tratamiento necesitas, cuántas sesiones y qué resultados puedes esperar.
Más información sobre surco nasoyugal
Preguntas frecuentes sobre surco nasoyugal
¿Qué son los surcos nasoyugales o surco de la lágrima?
Los surcos nasoyugales son pliegues del tercio medio del rostro que van desde el párpado inferior hacia el área malar. Suelen dar un aspecto de tristeza y cansancio, por eso también se les llama “surco de la lágrima”.
¿Por qué aparecen los surcos nasoyugales a partir de los 35?
Principalmente aparecen por el envejecimiento, que favorece flacidez por pérdida de colágeno y elastina y cambios en el tono muscular. También influyen genética y otros factores como pérdida brusca de peso o sobreexposición solar.
¿En qué casos se recomienda tratar los surcos de la lágrima?
Se valoran cuando el surco se aprecia con claridad y afecta al aspecto del tercio medio del rostro. El tratamiento se adapta a la localización, extensión y características de la piel en tu valoración personalizada.
¿Qué tratamientos hacemos para los surcos nasoyugales?
El tratamiento se elige en consulta según tus características y el aspecto que presenta el surco. En la valoración personalizamos la opción más adecuada para tu caso.
¿Cuándo se notan los resultados en los surcos nasoyugales?
En general, la mejoría se observa el mismo día, ya que el tratamiento es ambulatorio y rápido. El efecto y su evolución dependen del producto utilizado y se concretan en la valoración.
¿Qué molestias y cuidados requiere el tratamiento del surco de la lágrima?
Tras el tratamiento se debe mantener la zona limpia y seca y no manipularla en las primeras 24 horas. Conviene evitar masajes o presión, no hacer exposición solar directa y seguir siempre las indicaciones del profesional que te atiende.