Mecanismo selectivo
La Luz pulsada intensa (IPL) es un sistema de rejuvenecimiento conocido popularmente como “láser frío”. A diferencia de la luz de un láser convencional, utiliza varias longitudes de onda, y eso nos permite ajustarla para tratar con precisión el problema en el dorso de las manos.
En el equipo Ellipse Multiflex trabajamos con fototermólisis selectiva: la luz se transforma en calor únicamente cuando “encuentra” su objetivo, como ocurre con la mancha. Así, el tejido sano alrededor se respeta mientras se trabaja sobre la pigmentación.
Además de actuar sobre el color, la IPL puede contribuir a que la piel se vea con mejor textura, apoyando el difuminado de arrugas finas y favoreciendo una apariencia más firme.
Manchas y fotoenvejecimiento
Indicamos IPL para lentigos solares, manchas por la edad y pecas en el dorso de las manos. Son zonas que, por la exposición acumulada al sol, suelen desarrollar con el tiempo irregularidades pigmentarias.
Este tratamiento también encaja dentro del abordaje del fotoenvejecimiento de las manos. Ayuda a uniformar el tono y a aportar luminosidad, con una evolución progresiva que suele integrarse de forma natural con la piel.
Los resultados dependen de cada paciente, pero el objetivo habitual es que las manchas pierdan protagonismo y que el aspecto general mejore en homogeneidad.
Así se desarrolla la sesión
Trabajamos con Ellipse Multiflex para adaptar la luz a lo que necesitas tratar. Antes de empezar, valoramos el estado de tus manos para orientar el enfoque del tratamiento.
La duración es de entre 20 y 30 minutos por sesión, centrada en el dorso. El protocolo se completa con un total recomendado de 3 a 5 sesiones, para afinar el resultado con el paso del tiempo.
Durante el tratamiento, la energía se aplica de forma localizada con el fin de tratar el pigmento y favorecer la mejora progresiva.
Evolución y expectativas
Suele ser habitual notar cambios a los pocos días: las manchas empiezan a atenuarse. Con la continuidad del plan, el tono de la piel tiende a verse más uniforme y luminoso.
Tras 2 o 3 sesiones, en muchos casos se aprecia una mejoría en la homogeneidad del dorso de las manos. La evolución continúa según la respuesta individual y las características de tus lesiones.
El enfoque del tratamiento busca un rejuvenecimiento que respete la piel, buscando una mejora real sin que el tejido sano pierda naturalidad.