Mecanismo de acción
En el microneedling corporal trabajamos con microagujas para realizar micropunciones a una profundidad ajustada. Al generar microcanales, la piel pone en marcha procesos naturales de reparación, con una mejora progresiva del aspecto de la textura.
Además, esos microcanales ayudan a vehicular principios activos potentes hacia capas más profundas de la epidermis y dermis superficial. Según el objetivo, combinamos estímulo mecánico y formulaciones como ácido hialurónico, retinol, factores de crecimiento, ácido azelaico y ácido tranexámico, entre otros.
Objetivos y quién puede
Este tratamiento suele ser adecuado para quienes quieren refinar el poro, mejorar la textura y recuperar un aspecto más uniforme. También puede apoyar el tratamiento de arrugas finas y elastosis cutánea relacionada con el fotoenvejecimiento.
En alteraciones del pigmento, lo utilizamos como complemento en hiperpigmentaciones y melasmas, adaptando el plan a tu caso. Es igualmente útil en cicatrices de acné y en cicatrices quirúrgicas atróficas o hipertróficas, así como en estrías.
Cómo es la sesión
Planificamos un número de sesiones entre 3 y 6, con intervalos de 4 a 6 semanas, para acompañar el proceso de renovación de la piel. En general, el tratamiento se completa en 30 a 60 minutos, según la extensión corporal a tratar.
Nuestro protocolo se centra en un control preciso de la profundidad y en la respuesta de cada zona. Los microcanales creados se cierran en aproximadamente 10 minutos, lo que forma parte del control del proceso.
Evolución de resultados
Suele notarse un efecto flash visible desde la primera sesión. A partir de las semanas siguientes, las mejoras continúan de forma progresiva, especialmente en textura y firmeza, hacia las 4-6 semanas por la nueva producción de colágeno.
Para consolidar los avances, recomendamos mantenimiento cada 6-12 meses. Si además deseas potenciar el plan, podemos valorar combinarlo con otros procedimientos médico-estéticos, siempre orientándolo a tu objetivo.