Peeling químico
Tratamiento · Santiago de Compostela

Peeling químico

El peeling químico corporal es el catalizador médico que acelera la renovación natural de la piel para borrar imperfecciones y devolverle a tu cuerpo la suavidad y uniformidad que el tiempo y el sol le han restado.
Duración
Entre 20 y 30 minutos.
Sesiones
Entre 2 y 6 sesiones
Resultados
La mejora en luminosidad y textura es visible a las 48-72 horas. En peelings más profundos, tras el proceso de descamación (que dura entre 5 y 7 días), la piel aparece totalmente renovada
Indicado para
Manchas solares en escote, hombros y manos, hiperpigmentaciones corporales, queratosis pilaris (piel de gallina en brazos), acné y marcas en espalda y pecho, estrías, zonas oscurecidas (axilas, ingles, codos y rodillas), aspereza y falta de luminosidad
Peeling químico
El tratamiento

¿Qué es el peeling químico?

Es un tratamiento de dermoestética que consiste en la aplicación controlada de principios activos ácidos sobre la piel del cuerpo. Su objetivo es provocar una renovación celular acelerada, eliminando las capas dañadas o envejecidas para dar paso a un tejido nuevo, más suave, uniforme y saludable. Dependiendo de la profundidad (superficial, medio o profundo), puede tratar desde una falta de brillo o aspereza hasta manchas, marcas de acné y estrías.
Peeling químico
Por qué elegirlo

¿Por qué confiar en el peeling químico?

Precisión científica: No es un tratamiento "al azar". La potencia se ajusta exactamente mediante el pH y la concentración del ácido según tu tipo de piel (Fototipo) y la zona corporal a tratar.

Versatilidad: Es el complemento perfecto para otros tratamientos como el láser, la mesoterapia o el microneedling corporal, potenciando sus resultados.

Seguridad: Al controlar el tiempo de contacto y usar agentes neutralizantes, conseguimos una acción limitada y controlada sobre el tejido para una regeneración óptima.

Más información sobre Peeling químico

Cómo renueva la piel

El peeling químico corporal trabaja con una aplicación controlada de principios activos ácidos sobre la piel. La idea es acelerar la renovación natural, retirando capas dañadas o envejecidas para que el tejido nuevo se recupere con un aspecto más uniforme y suave.

La intensidad no es la misma para todas las necesidades: según el objetivo, podemos optar por un abordaje más superficial para mejorar aspereza y luminosidad, o por profundidades mayores cuando buscamos actuar sobre manchas, marcas o estrías.

Para que la respuesta sea adecuada, regulamos con precisión parámetros como el pH y la concentración del ácido, además del tiempo de contacto. También usamos agentes neutralizantes para delimitar el efecto sobre el tejido.

Zonas y problemas indicados

Lo recomendamos cuando hay alteraciones visibles en el cuerpo, especialmente en áreas como escote, hombros y manos. En estos casos, suele ayudar a mejorar la luminosidad y la textura, además de acompañar en la atenuación de manchas solares o hiperpigmentaciones.

También es una opción habitual ante queratosis pilaris, conocida como “piel de gallina” en brazos. En espalda y pecho puede contribuir en el abordaje del acné y de sus marcas.

Si notas oscurecimiento en axilas, ingles, codos o rodillas, el peeling químico corporal puede formar parte del plan. Según tu valoración, igualmente se puede contemplar para estrías y para piel apagada con falta de uniformidad.

Qué ocurre durante la sesión

Antes de empezar, ajustamos la intensidad en función de tu piel (Fototipo) y de la zona a tratar. Ese ajuste permite adaptar el tratamiento a tu objetivo, buscando una acción dirigida y controlada.

La sesión se realiza con una duración aproximada de entre 20 y 30 minutos. Durante la aplicación, se controla el tiempo de contacto y se contempla la neutralización para gestionar la respuesta del tejido.

Evolución y número de sesiones

En la mayoría de los casos, notarás una mejora en luminosidad y textura a las 48-72 horas. Es el momento en el que empiezas a ver cómo la piel comienza su proceso de renovación.

Cuando el plan incluye peelings más profundos, la descamación suele durar entre 5 y 7 días. Tras ese periodo, la piel suele verse más renovada y con un aspecto más uniforme, aunque la evolución exacta depende de tu respuesta individual.

Para favorecer el cambio progresivo, solemos pautar entre 2 y 6 sesiones, establecidas según la valoración inicial.

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