Qué hace la luz LED
En la terapia fotodinámica LED capilar utilizamos diodos emisores de luz para enviar paquetes de energía lumínica hacia el folículo piloso, principalmente en el espectro rojo.
La consideramos “luz fría” porque no se apoya en el calor ni en rayos UV: su papel es activar procesos celulares para favorecer la fase de crecimiento del cabello.
Con el tiempo, la estimulación se traduce en un aspecto más denso y con pelo de mayor fortaleza, ya que el folículo trabaja con más intensidad.
Cuándo tiene sentido
Este tratamiento suele estar indicado cuando hay alopecia androgenética en fases iniciales, así como en el efluvio telógeno.
También es una buena opción si notas el cabello fino y debilitado, o si buscas revitalizar el cuero cabelludo y recuperar vitalidad.
Además, puede actuar como complemento en procesos en los que ya estés realizando otras terapias capilares, ya que apoya el entorno del cuero cabelludo.
En cuanto a tolerancia, al ser un procedimiento no invasivo, generalmente se adapta bien a cueros cabelludos sensibles.
Cómo es la sesión
En clínica realizamos sesiones de fototerapia LED capilar de entre 15 y 30 minutos, según la pauta establecida para tu caso.
Trabajamos con una frecuencia regular: habitual entre 1 y 3 veces por semana durante un mínimo de 3-4 meses para que la estimulación sea constante.
No requiere agujas, por lo que se integra de forma cómoda en tu rutina asistiendo a las sesiones programadas.
Evolución y mantenimiento
La respuesta es progresiva: en muchos casos, se aprecia primero una reducción de la caída con las primeras sesiones.
La mejora en densidad y grosor suele notarse a partir de las 12-16 semanas de tratamiento constante, cuando el folículo va respondiendo de forma más clara.
Tras el ciclo inicial, planteamos una fase de mantenimiento para ayudar a conservar los avances, ya que la evolución depende de cada paciente.