Esta exposición pública tan constante en las redes sociales, junto con la gran ventaja que aporta actualmente la Medicina Estética mínimamente invasiva que permite obtener resultados naturales en muy poco tiempo, y la idea de una medicina preventiva como la mejor herramienta de la que disponemos, también han contribuido a dicho crecimiento exponencial, frente a otras alternativas como la cirugía plástica.
Los tratamientos más demandados van desde la Toxina Botulínica (Botox) para tratar las arrugas de la frente, entrecejo y patas de gallo, hasta el empleo de todo tipo de productos de relleno reabsorbibles como el Ácido Hialurónico y estimuladores de Colágeno como la Hidroxiapatita Cálcica que van a permitir reposicionar los volúmenes perdidos, así como tratar la flacidez a nivel del óvalo facial, logrando mantener e invertir si fuera necesario el triángulo de la belleza.
Actualmente se buscan caras angulosas y bien definidas, con pómulos y ángulos mandíbulares marcados, labios naturales, jugosos y muy perfilados, narices más o menos perfectas y cuellos que roban el protagonismo a las temidas papadas.
Para obtener esos labios efecto gloss, nada mejor que el Ácido Hialurónico; así como para corregir la giba o caballete de la nariz, para regularizar imperfecciones o para elevar la punta nasal.
Si queremos definir aún más el ángulo mandíbular ( óvalo facial) y tratar la papada, una buena opción además de la Hidroxiapatita Ca++, sería la Ultherapy (Ultrasonidos Focalizados de Alta Intensidad).
Y si lo q nos preocupan son las manchas, cuperosis, rosácea, marcas y cicatrices, podemos recurrir a la combinación de Peelings Químicos con IPL (Luz Pulsada Intensa), e incluso al Láser de CO2 para tratar las marcas y cicatrices.
Yolanda Albelda