Rúa da Senra 7-9 · Santiago L–J 10:00–20:30 · V 10:00–19:00
Lo que debes saber sobre pérdida de volumen facial
El paso de los años hace que se produzcan unos cambios importantes en el volumen del rostro, los cuales van a ser responsables de la pérdida de continuidad entre las distintas zonas de la cara y del descolgamiento final que se va a apreciar a nivel del tercio medio e inferior.
Cuando un rostro es joven presenta una fisonomía redondeada y tridimensional, con mayor cantidad de volumen distribuido de manera uniforme, con una transición suave entre las distintas áreas faciales y con mayor proyección en el tercio superior y medio. Si tenemos en cuenta que a partir de los 25 años nuestro cuerpo va perdiendo colágeno de manera paulatina, es fácil entender que a partir de los 30 ya son evidentes ciertos cambios en el rostro, como un alargamiento del mismo con pérdida de volumen a nivel de mejillas y pómulos, de manera que a los 40 la cara ya es mucho más plana y estrecha en el tercio medio, siendo el tercio inferior más ancho. Es decir, se ha invertido el “triángulo de la belleza” por una pérdida de volumen a nivel del tercio medio, de manera que el rostro cae hacia abajo y hacia adelante, dando un aspecto cansado, triste y envejecido.
Esta pérdida de volumen facial es debida a cambios en la epidermis donde se produce una deshidratación por la falta de ácido hialurónico, en la dermis que pierde firmeza y elasticidad por la falta de colágeno y de elastina, y en la hipodermis o tejido subcutáneo donde se produce una pérdida y un desplazamiento de las células grasas. Estos cambios estructurales de las distintas capas de la piel van acompañados de la correspondiente atrofia muscular y de una reabsorción ósea, que hace que el rostro sufra una esqueletización importante desde el tercio superior (frente y fosas temporales), un aplanamiento de las mejillas, la profundización de los surcos nasogenianos y la pérdida de la definición del óvalo facial.
El conjunto de todos estos cambios es lo que provoca que cambie el aspecto general del rostro a medida que envejecemos, que sumados al efecto de la gravedad que crea un vector negativo (una fuerza hacia abajo), hace que la piel pierda su elasticidad y que el rostro se alargue.
Además del paso de los años, la sobreexposición solar sin protección, hábitos de vida poco saludables como el tabaco, alimentación desequilibrada, cambios bruscos de peso, la morfología facial y la propia genética del paciente, van a hacer que estas modificaciones en el rostro sean más o menos evidentes.
Tipos y cuidados
Tipos de pérdida de volumen:
Pérdida de volumen en el rostro (general)
Pérdida de volumen en las mejillas
Pérdida de volumen en los labios
Pérdida de volumen en el contorno facial
Cuidados y tiempos:
Cuidado post-tratamiento: Evitar la exposición solar directa, no masajear la zona tratada durante los primeros días, evitar ejercicio intenso durante 24-48 horas.
Tiempo de recuperación: No requiere tiempo de inactividad, las posibles molestias son leves y temporales.
Resultados: Inmediatos y mejora progresiva en las semanas siguientes.
Duración del tratamiento: Variable según el producto utilizado, usualmente entre 6 y 18 meses.
¿Quieres saber qué tratamiento encaja contigo?
Tras una valoración personalizada te decimos qué tratamiento necesitas, cuántas sesiones y qué resultados puedes esperar.
Con el paso del tiempo se pierde continuidad entre las áreas faciales, y el rostro empieza a notar más descolgamiento, especialmente en el tercio medio y el inferior. Esa falta de proyección favorece un aspecto más plano y con tendencia a “caer”, dando una impresión de cansancio.
En la piel se observan varios cambios a la vez: disminuye la hidratación por menor presencia de ácido hialurónico, y la dermis pierde firmeza y elasticidad al bajar el colágeno y la elastina. Además, en el tejido subcutáneo se produce una pérdida y un desplazamiento de la grasa, lo que modifica la arquitectura facial.
Capas y estructuras implicadas
El envejecimiento no solo afecta a la piel: también aparece atrofia muscular y una reabsorción ósea progresiva. Como consecuencia, el rostro puede mostrar aplanamiento de las mejillas, mayor profundidad de los surcos nasogenianos y menor definición del óvalo.
El conjunto de estos factores se suma a la gravedad, que actúa como un “vector hacia abajo”, empujando visualmente el rostro hacia abajo y hacia delante. Con el tiempo, esto contribuye a que el rostro se alargue y se perciba menos armonioso.
Zonas donde se nota
La pérdida de volumen puede ser general o concentrarse en zonas concretas, y suele relacionarse con tu morfología facial. Por eso, en consulta valoramos qué áreas necesitan recuperar proyección y cómo están impactadas las estructuras de soporte.
Cuando el volumen baja en el tercio medio, el cambio suele hacerse más evidente en la zona de mejillas, y en otras personas puede predominar en labios o en el contorno facial, alterando el perfil.
Qué acelera el cambio
Aunque es un proceso natural, hay factores que hacen que sea más notorio: la sobreexposición solar sin protección, el tabaco y una alimentación desequilibrada. También influyen los cambios bruscos de peso, ya que pueden modificar el soporte y la distribución del volumen.
Además, la evolución no es igual en todas las personas: la morfología facial y la genética determinan el ritmo y la intensidad con la que se van percibiendo estos cambios.
Preguntas frecuentes sobre pérdida de volumen facial
¿Qué es la pérdida de volumen facial?
La pérdida de volumen facial es un cambio progresivo en el que disminuye la proyección y la continuidad entre las zonas del rostro. Suele notarse especialmente en el tercio medio e inferior, con un efecto de descolgamiento y aspecto más cansado.
¿Por qué aparece la pérdida de volumen en la cara?
Aparece por la combinación de cambios en la piel (deshidratación, menor firmeza y elasticidad), alteraciones del tejido subcutáneo y también por atrofia muscular y reabsorción ósea. La gravedad favorece que el rostro tienda a caer y a alargarse, y factores como la exposición solar y el tabaco pueden acentuarlo.
¿Qué tratamientos hacemos para la pérdida de volumen?
En la clínica trabajamos con ácido hialurónico, hidroxiapatita CA++, KARISMA® PROCOLÁGENO, hilos polidioxanona y técnicas complementarias como EMFACE, HIFU LINEA o RDF (Exion/Accent Prime/Indiba Deep Care y RDF fraccionado Exion). En la valoración personalizada elegimos la opción más adecuada según las zonas a tratar.
¿Cuándo se notan los resultados de la pérdida de volumen?
Los resultados suelen ser inmediatos y hay una mejora progresiva en las semanas siguientes. El momento exacto se concreta en la valoración personalizada, porque depende del tipo de tratamiento elegido.
¿Qué molestias y recuperación tiene el tratamiento?
El tratamiento no requiere tiempo de inactividad. Las posibles molestias son leves y temporales, y la recuperación se maneja con las recomendaciones del equipo médico.
¿Qué cuidados debo seguir tras tratar la pérdida de volumen?
Tras el tratamiento conviene evitar la exposición solar directa y no masajear la zona tratada durante los primeros días. También se recomienda evitar ejercicio intenso durante 24-48 horas para favorecer una recuperación más cómoda.
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Años de experiencia
10.000+
Pacientes satisfechos
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Tratamientos disponibles
4.9/5
Valoración media
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